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Vale la pena vivir y se puede ser feliz

Vale la pena vivir y se puede ser feliz Foto por equipo Prevjuve Costa Rica

 Cuando se es feliz, se canta, se baila, se comparte con las amistades. Cuando se es feliz se está orgulloso del lugar donde se vive y de las cosas que  la marea del día a día va trayendo a nuestras costas.

 En el proyecto “Emprendiendo para una Vida sin Violencia”, la versión de PREVJUVE en Costa Rica, se han desarrollado muchas actividades culturales, recreativas, de conocimiento del territorio y de la historia del lugar donde se vive.

 Conocer el lugar donde se vive y su historia es muy importante para generar, arraigo y orgullo con el terruño que se habita.  Sobre todo cuando se trata espacios geográficos afectados por la segregación socio especial y con agudos problemas de inseguridad. Los jóvenes tienden a pensar que esos espacios siempre han sido así. Pero cuando se reconstruye su historia, queda claro que sus orígenes se remontan en el tiempo y son absolutamente nobles.

 Ese es el caso de los espacios socio geográficos de los cantones de Quepos y Osa donde interviene el proyecto PREVJUVE ubicados en el pacífico medio de litoral costero costarricense. Formaron parte de una economía de enclave bananero desde los años treinta del siglo XX; hasta que la Standar Fruit Company se marchó en 1992, generando una gran depresión económica. Situación que perduró hasta mediados los años noventa que inicia el boom turístico de esos dos municipios. Pero el turismo no integró a la mayoría de las miles de familias que trabajaban en la economía del banano. Los cantones perdieron hasta el 50% de su población y con el deterioro económico y los efectos colaterales negativos del turismo y la emergencia del fenómeno del narcotráfico internacional; esos territorios desmejoraron sus indicadores sociales.

 Para las generaciones de jóvenes nacidos a finales de los noventa y a inicios del nuevo milenio, la historia anterior es prácticamente desconocida. Por eso, reconstruir la memoria colectiva sobre el pasado precolombino y reciente de esos territorios ha sido muy importante para aumentar el arraigo y el orgullo de los jóvenes de esos territorios. Visitas guiadas con arqueólogos a sitios de patrimonio mundial precolombinos y reconstruir la historia reciente de las luchas sociales con protagonistas de la zona ha sido sumamente importante. Al mismo tiempo que se organizaban actividades lúdicas y festivales culturales, con conciertos musicales y otras expresiones artísticas ha sido sumamente relevante, tanto para los jóvenes como para las otras instituciones que forman parte del proyecto, en especial para los policías que también desconocen la historia de esos lugares.

 Conocer, reír divertirse, es vital cuando se es joven y se ha llevado una existencia non grata. Como dice Roberta Flack en una de sus canciones, la vida no es un juego fácil. Por eso hay que aprender a sobrellevarla de la mejor manera. Al final de día esa es la meta del trabajo de Emprendiendo para una Vida sin Violencia con los jóvenes de Quepos y Osa con los que trabaja.